Respiró profundo y comenzó a caminar hacia ella, pero sin mirarla. Como haciendo de cuenta que estaba pasando por allí casualmente.


Es raro pasar por allí casualmente, pero no se lo digamos a nadie.

2 comentarios cómplices:

Petardo Contreras dijo...

Doy fe que es asi!
Buen hurto!

La lectora dijo...

todos hicimos eso alguna vez...