En mi juventud me consideraba (o me creía) rebelde, suponía que fumar en un colectivo era un mensaje punk-subversivo que era necesario para una sociedad careta y no sé cuántas pelotudeces similares; hoy me enferma sobremanera que alguien abra el cartón de leche por la "otra" solapa en lugar de la que tiene la línea punteada.


2 comentarios cómplices:

hadazul dijo...

me encanto, te sigo.

Maroo dijo...

Los jóvenes somos jóvenes!
Si te sirve de algo, seguro que tu subversión de pequeño hizo que ahora tengas muy buenas historias que recordar. (Mientras pones el papel higiénico del lado correcto, claro)